El juez Laurențiu Beșu, del Tribunal de Bucarest, ha denunciado un deterioro significativo en el ambiente entre sus colegas tras revelar irregularidades en el sistema judicial hace seis meses. En una entrevista con Recorder, Beșu afirma que las acciones posteriores de la dirección judicial se han centrado en el control y la intimidación de los magistrados. Según el juez, existe una intención de ejercer un control absoluto sobre el poder judicial. Beșu hizo públicas sus preocupaciones inicialmente en un documental de Recorder, exponiendo graves fallos en el sistema. Su testimonio sugiere una creciente preocupación por la independencia judicial en Rumanía. El magistrado considera que las acciones de la dirección han "desarmado" a los jueces, limitando su capacidad de actuar con autonomía. La situación plantea interrogantes sobre el estado de derecho y la transparencia en el sistema judicial rumano.
