El domingo, un avión de combate rumano derribó un tercer dron que ingresaba al espacio aéreo del país en tres días consecutivos, según anunció el ministro de defensa. Este incidente aumenta la tensión en la frontera rumana, en medio de la guerra en Ucrania. Las autoridades investigan el origen de los drones, habiéndose identificado el primero como un modelo Shahed, utilizado por Rusia en el conflicto. Este hecho plantea preocupaciones sobre la posible intensificación de las incursiones aéreas y la seguridad de la región. Rumania, miembro de la OTAN, está vigilante ante la situación y ha reforzado sus defensas aéreas. La investigación continua busca determinar la procedencia exacta y los objetivos de estos drones no identificados. El gobierno rumano está en contacto con aliados para abordar esta creciente amenaza.