El Instituto Nacional de Estadística (INS) de Rumanía ha publicado datos recientes que revelan una disparidad entre el aumento nominal de los salarios y el poder adquisitivo real de los hogares. A pesar de un incremento salarial proyectado a 6.850 lei netos mensuales en 2025 (partiendo de 6.000 lei), una parte significativa de estos ingresos, aproximadamente 2.699 lei, se destina al pago de impuestos y contribuciones estatales. El gasto promedio por hogar asciende a 8.037 lei mensuales, lo que indica que una porción considerable se consume en obligaciones fiscales. La inversión en educación, según los datos, equivale a un gasto de aproximadamente dos cafés diarios por persona. Estos datos confirman la sensación generalizada de que, a pesar de los aumentos salariales, los hogares rumanos experimentan dificultades para cubrir sus necesidades básicas. El estudio del INS pone de manifiesto la tensión económica que enfrentan los ciudadanos, incluso con mejoras salariales aparentes.
