La huelga en el sector de la salud en Rumanía entra en su tercer día, interrumpiendo los servicios hospitalarios y generando preocupación. Los sindicatos advierten que la falta de garantías sobre la nueva ley salarial, que prevén recortes en los ingresos, podría llevar a protestas masivas en las calles. El gobierno, por su parte, acusa manipulación política y asegura que los ingresos no disminuirán. Los hospitales públicos operan con recursos limitados, atendiendo únicamente emergencias y posponiendo cirugías y admisiones programadas. Esta situación representa un bloqueo sin precedentes en la última década, según los sindicatos. La ley salarial es el punto central del conflicto, con temores de que afecte negativamente a los trabajadores del sector salud. La continuidad de la huelga podría agravar la crisis en el sistema sanitario rumano.