El gobierno rumano, bajo la dirección del primer ministro interino Ilie Bolojan, ha reanudado una licitación previamente cancelada para el arrendamiento de hasta 17 vehículos SUV/pick-up tipo N1. La licitación, valorada en 2.2 millones de lei (aproximadamente 440.000 euros), busca obtener vehículos para el transporte de dignatarios durante un período de tres años. El proceso de adquisición original fue anunciado en enero y posteriormente anulado sin explicación pública. La reactivación de la licitación ha generado controversia, dado el gasto público destinado a estos vehículos en un contexto económico incierto. La licitación se centra en el arrendamiento operativo, lo que implica que la propiedad de los vehículos no se transferirá al gobierno. Se espera que la nueva licitación atraiga a diversas empresas del sector automotriz.