El gobierno rumano está monitoreando de cerca los precios de los combustibles tras la decisión de Kazajistán de suspender el transporte de petróleo crudo a través del oleoducto CPC. La interrupción se debe a la situación de seguridad en el Mar Negro. El ministro interino de Economía, Irineu Darău, declaró que buscarán soluciones si esta medida impacta significativamente los precios. Sin embargo, advirtió que cualquier intervención debe ser proporcionada y oportuna para evitar distorsiones económicas. El gobierno analizará cuidadosamente la situación antes de tomar medidas. Darău enfatizó la necesidad de encontrar soluciones a este inconveniente. La situación plantea un desafío para el suministro energético rumano.