El Parlamento rumano rechazó este martes la investidura de Adrian Vestea como primer ministro, prolongando la crisis política que atraviesa el país por sexta semana consecutiva. Vestea no logró obtener la confianza de los legisladores en la votación celebrada hoy. Este revés agrava la incertidumbre sobre la formación de un nuevo gobierno y la estabilidad política de Rumanía. La falta de un ejecutivo complica la aprobación de presupuestos y reformas necesarias para el desarrollo económico. Se espera que el presidente inicie nuevas consultas con los partidos políticos para buscar una solución a la crisis. La situación actual podría llevar a la convocatoria de elecciones anticipadas si no se logra un acuerdo en las próximas semanas. El rechazo al candidato intensifica las divisiones entre las diferentes fuerzas políticas rumanas.
