El Partido Social Demócrata (PSD) ha propuesto a Sorin Grindeanu para formar un gobierno minoritario, mientras que la coalición PNL-USR-UDMR aboga por Siegfried Mureșan. Sin embargo, las recientes declaraciones políticas sugieren que ninguno de los dos candidatos cuenta actualmente con el respaldo parlamentario suficiente para ser investido como primer ministro. Esta situación se debe a la falta de apoyo del partido AUR, cuyo voto se considera crucial. Aparentemente, sin la adhesión de legisladores de AUR, la investidura de cualquier gobierno se presenta inviable. El actual panorama político rumano se caracteriza por la incertidumbre y la necesidad de negociaciones para alcanzar una mayoría parlamentaria. La decisión final recaerá en Nicușor Dan, quien deberá evaluar las posibilidades de cada candidato.
