Dan Dungaciu, vicepresidente del partido AUR, declaró que las perspectivas de una solución a la crisis política en Rumanía se están alejando. Argumentó que las nuevas disputas y tensiones solo complicarán la formación de un nuevo gobierno. Dungaciu enfatizó que AUR cuenta con un importante respaldo popular, superando el 40% de la población. Por este motivo, el partido no aceptará un rol marginal en las negociaciones gubernamentales. Criticó a otros actores políticos, a quienes acusó de lamentar la situación actual tras haber contribuido a ella. La declaración sugiere una postura firme de AUR ante la inestabilidad política y su intención de desempeñar un papel central en el futuro gobierno. El partido se muestra reacio a ceder ante presiones y busca una participación activa en la resolución de la crisis.
