Cristian Tudor Popescu ha afirmado que es “evidente” que el gobierno de Siegfried Mureșan no conseguirá el apoyo necesario en la votación del miércoles en el Parlamento rumano. El primer ministro designado, que necesita 233 votos en la sesión plenaria del miércoles, había declarado el martes que contaba “en este momento entre 170 y 233 votos”. Popescu, con un tono irónico, cuestionó la credibilidad de estas cifras. La situación política en Rumanía se encuentra en un punto crítico a medida que se acerca la votación decisiva. El futuro del gobierno Mureșan pende de un hilo, y se especula sobre alternativas, como la propuesta de Nicușor Dan. El resultado de la votación podría desencadenar nuevas negociaciones o incluso elecciones anticipadas en Rumanía.