La votación de investidura del Gobierno Veștea se ha pospuesto para la próxima semana debido a la falta de apoyos suficientes. El primer ministro designado no ha logrado reunir los 233 votos necesarios en el Parlamento. La oposición liberal, centrada en Ilie Bolojan, ha bloqueado el avance, dejando a la coalición sin margen de maniobra. Ante este escenario, la única vía para alcanzar la mayoría parece ser la negociación con el partido AUR, a pesar de las promesas previas de evitarlo. Tanto el presidente Nicușor Dan como otros líderes se enfrentan ahora a la posibilidad de depender del apoyo de una formación que inicialmente rechazaban. Los cálculos parlamentarios actuales indican que el voto de AUR es crucial para la aprobación del nuevo gobierno. La situación plantea un desafío a las estrategias políticas iniciales y obliga a reconsiderar alianzas.
