El líder de los senadores del partido AUR, Petrișor Peiu, ha negado categóricamente las afirmaciones del primer ministro designado, Adrian Veștea, sobre un posible apoyo de parlamentarios de su partido al nuevo gobierno. Veștea había sugerido que algunos miembros de AUR votarían a favor de su investidura, lo que Peiu calificó de "información fabricada". El líder de AUR acusó a Veștea de "bravuconería" por hacer tales declaraciones. Peiu enfatizó que no existe la posibilidad de que parlamentarios de AUR respalden el gobierno Veștea. Esta declaración se produce en un contexto de negociaciones políticas y tensiones entre las diferentes fuerzas parlamentarias. La negativa de AUR complica las perspectivas de investidura del nuevo gobierno.