En la región de Valea Jiului, Rumanía, familias se ven obligadas a quemar ropa usada para calentar sus hogares y a sus hijos, debido a la incapacidad de costear leña. El reportaje de Școala 9 detalla la extrema pobreza que azota a la localidad de Petroșani, donde la ropa de segunda mano adquirida a bajo costo se ha convertido en una fuente de calor. Los residentes afirman que la ropa, especialmente los jeans, arde de manera eficiente y representa una alternativa más económica a la leña. Esta situación refleja la grave crisis económica que enfrentan estas comunidades y la falta de acceso a recursos básicos para la supervivencia. La práctica, aunque desesperada, pone de manifiesto la necesidad urgente de asistencia social y soluciones a largo plazo para combatir la pobreza energética. Las autoridades locales no han emitido declaraciones al respecto hasta el momento.