La comunidad rumana en España, históricamente una de las más grandes de la diáspora, ha disminuido significativamente en los últimos trece años, reduciéndose en casi un tercio. Factores como la dificultad para acceder a una vivienda digna, las consecuencias de la pandemia de COVID-19 y la mejora de las condiciones económicas en Rumanía están impulsando este retorno. El País reporta que muchos rumanos están optando por regresar a su país natal. Un ejemplo es Marius, un emprendedor que, tras su regreso, ha abierto tres cafeterías con una facturación anual de dos millones de euros. Este caso ilustra una tendencia creciente de éxito empresarial entre los retornados. La situación refleja un cambio en la dinámica migratoria entre España y Rumanía, con un flujo de regreso que contrasta con la emigración previa. El acceso a la vivienda se presenta como un obstáculo clave para la permanencia de los rumanos en España.
