La población rumana residente en España ha disminuido un 24% desde 2012, lo que está generando problemas de personal en sectores cruciales como la construcción. Este éxodo silencioso de trabajadores rumanos se atribuye a la mejora de la economía en Rumanía, que ahora presenta un PIB per cápita más similar al español. La recuperación económica rumana permite que el país recupere talento que antes emigraba en busca de oportunidades. Se estima que unos 200.000 trabajadores rumanos han regresado a su país de origen en los últimos 14 años. La situación está provocando una crisis de mano de obra en España, especialmente en aquellos sectores que dependían en gran medida de la fuerza laboral rumana. El fenómeno refleja un cambio en las dinámicas migratorias entre ambos países. Más detalles disponibles en Profit.ro.