La diputada Alina Gorghiu, propuesta como viceprimera ministra en el gobierno de Veștea, expresó su incertidumbre sobre el resultado de la votación de investidura en el Parlamento rumano. Antes de la sesión parlamentaria, Gorghiu se abstuvo de predecir el voto final, apelando a la responsabilidad de los legisladores. Priorizó la necesidad de superar el bloqueo político actual por encima del resultado de la votación en sí. Su declaración sugiere dudas internas dentro del Partido Nacional Liberal (PNL) sobre la viabilidad del nuevo gabinete. Gorghiu, figura destacada de la facción conservadora del PNL, se limitó a expresar una "sinceridad" sobre la situación. La votación de investidura determinará si el gobierno de Veștea logra el apoyo parlamentario necesario para gobernar.
