El Partido Socialdemócrata (PSD) ha acusado al partido USR de sabotear la formación de un gobierno funcional en Rumanía. Los socialdemócratas califican las demandas del USR como "inaceptables e inaplicables", responsabilizándolas del estancamiento político actual. La reacción del PSD se produce después de que USR anunciara su negativa a votar un gobierno liderado por el PSD. En su lugar, USR propuso un esquema de "rotación" de cargos gubernamentales. El PSD exige a USR que cese sus acciones y permita la rápida formación de un gobierno. La situación actual mantiene a Rumanía sumida en una crisis política prolongada. La disputa se centra en las condiciones que USR exige para apoyar un nuevo gobierno.
