Tras nueve meses de restricciones, las autoridades sanitarias de Argeș han confirmado que el agua de Curtea de Argeș es nuevamente apta para el consumo humano. Decenas de miles de residentes se vieron obligados a depender exclusivamente de agua embotellada durante este período debido a problemas de potabilidad. El Departamento de Salud Pública (DSP) de Argeș completó recientemente los análisis de laboratorio necesarios para verificar la calidad del agua. Los resultados indican que el agua cumple con los estándares de seguridad y puede ser utilizada sin riesgo para beber y otros fines domésticos. Esta noticia supone un alivio para la población local, que ha enfrentado dificultades para acceder a agua potable durante meses. Se espera que se restablezca el suministro normal de agua en las próximas horas.
