Un ciudadano rumano de 24 años, identificado como Adrian-David Kercho (o Cherciu), ha sido condenado en Rusia a 15 años de prisión en un régimen de máxima seguridad. La condena fue dictada por un tribunal regional de Krasnodar y se basa en acusaciones de espionaje en beneficio de las fuerzas armadas ucranianas. El Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) anunció la sentencia, según informó la agencia de noticias Interfax. Las autoridades rusas afirman que Kercho recopilaba y transmitía información a Ucrania. No se han proporcionado detalles específicos sobre la naturaleza de la información o las pruebas presentadas en el juicio. La condena es definitiva, lo que significa que no está sujeta a apelación. Este caso se produce en un contexto de crecientes tensiones entre Rusia y Ucrania.
