Los rendimientos de los bonos del Estado rumano disminuyeron entre 4 y 11 puntos básicos tras la reciente confirmación de la calificación crediticia por parte de Moody's. La agencia mantuvo a Rumanía en la categoría de grado de inversión, lo que generó una reacción positiva en los mercados. El Ministro de Finanzas interino, Alexandru Nazare, destacó que esta respuesta favorable indica una creciente confianza de los inversores en la capacidad de Rumanía para financiarse. La reducción de los rendimientos se observó tanto en los bonos emitidos en el mercado interno como en los negociados externamente. Este evento sugiere una percepción positiva hacia la estabilidad económica del país. Nazare considera que la situación actual es un buen augurio para futuras emisiones de deuda. La confirmación de Moody’s valida la política fiscal del gobierno.