Una crisis en la atención al parto en Rumanía ha sido expuesta a través de testimonios de mujeres que vivieron experiencias negativas. Las denuncias revelan condiciones precarias en los hospitales y una falta de atención adecuada durante el embarazo y el parto. Las pacientes describen un trato deshumanizado, similar a un "transporte de ganado", con personal médico sobrecargado y recursos limitados. La situación ha generado preocupación sobre la seguridad y los derechos de las mujeres embarazadas en el país. Las afectadas buscan visibilizar la problemática para exigir mejoras en el sistema de salud materno-infantil. La falta de inversión y la burocracia son señaladas como factores clave en esta crisis. Se busca un debate público para abordar las deficiencias y garantizar una atención digna y segura para todas las mujeres.
