El Banco Comercial Rumano (BCR) ha reaccionado a la multa de 110 millones de euros impuesta, parte de una sanción total de 700 millones de euros a diez bancos. La entidad bancaria afirma haber solicitado acceso a las pruebas que sustentan la investigación y un plazo razonable para su defensa, peticiones que, según BCR, fueron denegadas por el Consejo de la Competencia. La multa se deriva de una investigación sobre posibles prácticas anticompetitivas. BCR argumenta que la falta de acceso a la información obstaculizó su capacidad para presentar una defensa adecuada. La institución financiera no ha detallado aún la naturaleza específica de las acusaciones. Se espera que la banca presente recursos contra la sanción. El Consejo de la Competencia no ha emitido una respuesta pública a las acusaciones de BCR hasta el momento.