Un caza F-16 de la fuerza aérea rumana derribó un dron no tripulado sobre el Mar Negro este domingo por la mañana. Este incidente marca el tercer día consecutivo en que el espacio aéreo rumano ha sido violado por un dron de origen desconocido. La situación genera preocupación dentro de la OTAN, dado que el incidente ocurrió cerca de territorio aliado. Las autoridades rumanas están investigando el origen y la trayectoria del dron, así como las intenciones detrás de estas repetidas incursiones. Se han reforzado las medidas de vigilancia aérea para garantizar la seguridad del espacio aéreo. Este suceso aumenta las tensiones en la región del Mar Negro, ya de por sí volátil. La respuesta de la OTAN y la identificación del dron son cruciales para evitar una escalada.