A menos de 75 días de la fecha límite establecida por el Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia (PNRR), el futuro de la financiación europea para la autopista A7 de Moldavia depende del progreso en un único tramo en el condado de Bacău. La empresa constructora rumana UMB ha movilizado a más de 400 trabajadores para acelerar la finalización del viaducto de Cleja, crucial para evitar la pérdida de los fondos no reembolsables. El proyecto enfrenta una presión considerable para cumplir con el plazo del 31 de agosto. La situación se describe como un “desafío monumental” debido a la complejidad y la urgencia de la tarea. El cumplimiento del cronograma es vital para mantener el acceso a la financiación europea destinada a esta importante infraestructura. La concentración de esfuerzos en este tramo específico subraya la importancia crítica de su finalización oportuna.
