Radu Mihaiu, vicepresidente del partido USR, ha advertido sobre la inestabilidad del futuro gobierno liderado por Sorin Veştea. Mihaiu afirma que el gabinete no cuenta con el apoyo necesario en el parlamento, calificando la situación como una "farsa" que debe detenerse. Según sus declaraciones, la falta de respaldo podría acarrear graves consecuencias económicas para Rumanía. El político critica lo que denomina un "gobierno de barones" enfocado en la distribución de recursos en lugar de en políticas públicas efectivas. Mihaiu sugiere que la investidura de Veştea podría conducir al fracaso financiero del país. La declaración de Mihaiu refleja la fuerte oposición a este nuevo gobierno y sus posibles implicaciones.