La Administración Nacional de Meteorología (ANM) de Rumanía ha desplegado siete radares meteorológicos de última generación para mejorar la detección y el monitoreo de fenómenos climáticos extremos. Estos nuevos equipos permitirán una vigilancia continua de áreas circulares con un alcance de hasta 230 kilómetros. La instalación busca fortalecer la capacidad de alerta temprana ante eventos meteorológicos severos. Los radares operan de forma ininterrumpida, proporcionando datos en tiempo real. Esta inversión representa un avance significativo en la infraestructura de observación meteorológica del país. Se espera que la nueva tecnología contribuya a una mejor preparación y respuesta ante posibles desastres naturales relacionados con el clima. La ANM no ha especificado las ubicaciones exactas de los radares.