Arqueólogos en el museo Valkhof de Holanda han descubierto una notable escultura romana de un órgano masculino, elaborada en hueso. El hallazgo se produjo durante un exhaustivo inventario de las reservas del museo, donde se almacenan 16.000 cajas sin examinar previamente. La pieza, descrita como “remarcable”, permanecía oculta en los sótanos de la institución. El descubrimiento ofrece nueva información sobre el arte y las costumbres de la antigua Roma. Se desconoce el contexto original de la escultura y su propósito específico. Los expertos del museo planean ahora estudiar la pieza en detalle para determinar su origen y significado histórico. Este hallazgo inesperado enriquece la colección del Valkhof y promete nuevas perspectivas sobre la vida en la época romana.
