La defensa del preso político Roland González denunció su regreso a la celda sin la evaluación cardiológica y el cateterismo urgente que su condición médica demanda. Las autoridades judiciales y penitenciarias son señaladas como responsables por esta omisión, poniendo en riesgo la salud del recluso. Los abogados enfatizan la necesidad inmediata de atención especializada debido a la delicadeza del estado de salud de González. Se cuestiona el cumplimiento de las garantías fundamentales y el derecho a la salud dentro del sistema penitenciario. La defensa advierte sobre posibles consecuencias graves si no se le proporciona la atención médica necesaria. Exigen una respuesta inmediata y la realización de los estudios y procedimientos requeridos para estabilizar la condición de González. Este caso reaviva el debate sobre las condiciones de salud de los presos políticos en Venezuela.