Una superstición originada en la NFL estadounidense en 2002, conocida como la "Maldición de Rocky", ha captado la atención de aficionados al fútbol en Argentina y Brasil. La creencia gira en torno a una estatua de Rocky Balboa en Filadelfia, donde los equipos deportivos que se fotografían con ella antes de una final suelen perder. La práctica, inicialmente popular entre equipos de fútbol americano, se extendió a otros deportes y ahora preocupa a los seguidores sudamericanos ante la posibilidad de que afecte a sus selecciones nacionales. Aunque carece de base científica, la "maldición" ha generado debate y cautela entre los aficionados. Algunos equipos ya evitan la foto con la estatua para no tentar a la mala suerte. La preocupación se intensifica a medida que se acercan eventos deportivos importantes.
