Las autoridades alemanas investigan una serie de intentos de sabotaje, el más reciente involucra el descubrimiento de un lanzacohetes cerca de la línea de alta tensión en Erschweiler, Nordrhein-Westfalen. Este hallazgo se produce después de un incidente similar reportado en Sajonia. Las investigaciones apuntan a un activista climático frustrado como el posible responsable de estos actos. La policía alemana está intensificando la seguridad alrededor de infraestructuras críticas en todo el país. Se presume que los ataques buscan generar inestabilidad y protestar contra las políticas energéticas. La situación ha generado preocupación en las autoridades por la escalada de violencia y la posibilidad de consecuencias graves. Se están tomando medidas para identificar y detener al sospechoso.