Investigadores han implementado robots para automatizar y mejorar la eficiencia de las pruebas de fármacos diseñadas para detectar células cancerosas residuales. Esta tecnología permite analizar un mayor número de muestras con mayor precisión, acelerando el proceso de identificación de tratamientos efectivos. El sistema robótico es capaz de identificar células cancerosas que permanecen ocultas tras el tratamiento inicial, un factor clave en la recurrencia del cáncer. La automatización reduce significativamente los errores humanos y aumenta la reproducibilidad de los resultados. Los científicos esperan que esta innovación conduzca a terapias más personalizadas y a una mejora en las tasas de supervivencia. La nueva metodología se centra en la detección de células cancerosas mínimas residuales, que son difíciles de identificar con los métodos tradicionales. Los resultados preliminares muestran una mejora sustancial en la sensibilidad y la velocidad de las pruebas.
