La reubicación de postes eléctricos se ha convertido en un cuello de botella para importantes proyectos de ampliación de carreteras en Estados Unidos. Cientos de postes aún permanecen en las zonas de construcción, obstaculizando el progreso de las obras. Este problema afecta a múltiples proyectos a nivel nacional, generando demoras y posibles sobrecostos. Las empresas de servicios públicos y las autoridades estatales están colaborando para resolver la situación, pero el proceso es complejo y requiere coordinación. La lentitud en la reubicación de estos postes impacta directamente en la infraestructura vial y en la movilidad. Se espera que la resolución de este inconveniente acelere la finalización de las ampliaciones y mejore la eficiencia del transporte.