Un reciente informe ha revelado que un túnel subfluvial, construido bajo un río, se encuentra sobre una falla geológica activa. La estructura, que soporta una columna de agua de 430 metros cúbicos, presenta un margen de seguridad de apenas 5.5 metros contra posibles desplazamientos. Esta información ha generado preocupación debido al potencial riesgo sísmico en la zona. Ingenieros reconocen que la ubicación en una falla era conocida durante la construcción, pero las medidas de seguridad implementadas se consideran ahora insuficientes ante un evento sísmico significativo. La revelación subraya la vulnerabilidad de la infraestructura crítica ante fenómenos naturales. Las autoridades competentes evalúan actualmente la situación y estudian posibles refuerzos estructurales para mitigar el riesgo. La noticia ha generado debate sobre la transparencia en la evaluación de riesgos en proyectos de gran envergadura.
