Ante el aumento de las temperaturas estivales, el consumo de energía eléctrica alcanza sus niveles máximos debido al uso intensivo del aire acondicionado. Para mitigar el impacto económico en las facturas, expertos en el hogar recomiendan implementar cinco estrategias clave de ahorro energético. Estas medidas se centran en optimizar la eficiencia de los equipos y reducir la carga térmica de las viviendas. Se sugiere ajustar la temperatura del termostato y realizar mantenimientos preventivos para mejorar el rendimiento. Asimismo, es fundamental bloquear la entrada de calor solar mediante el uso de cortinas o persianas. La combinación de estos hábitos permite disminuir la demanda eléctrica sin sacrificar el confort térmico. Estas recomendaciones buscan ofrecer una solución práctica y sostenible frente a la presión del costo energético veraniego.
