Muchos propietarios canadienses se beneficiaron de las históricamente bajas tasas hipotecarias durante la pandemia, optando por plazos de cinco años. Ahora, al renovar sus hipotecas, se enfrentan a tasas significativamente más altas. Esta situación coincide con una desaceleración en el mercado inmobiliario canadiense, complicando aún más la capacidad de los propietarios para hacer frente a los nuevos pagos. El analista Andrew Chang explica que esta combinación de factores crea una tormenta perfecta para muchos deudores. La renovación de estas hipotecas a tasas elevadas está generando dificultades financieras para un número creciente de hogares. La situación plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de la deuda hipotecaria en Canadá. Las imágenes que acompañan la noticia provienen de The Canadian Press, Reuters, Adobe Stock y Getty Images.
