Los consumidores en Países Bajos se enfrentan a facturas energéticas significativamente más altas al renovar sus contratos, según la Autoridad de Consumidores y Mercado (ACM). El precio del gas ha aumentado sustancialmente, más del doble desde antes de la guerra en Irán, debido a los bombardeos estadounidenses y el cierre casi total del Estrecho de Hormuz, lo que restringe el suministro de gas licuado de Oriente Medio. Este aumento del precio del gas también afecta el costo de la electricidad, ya que las centrales eléctricas a gas contribuyen a la generación de energía. La ACM destaca que las reservas de gas en los Países Bajos están considerablemente bajas, con una capacidad de llenado de solo la mitad en comparación con años anteriores y con otros países europeos. Se espera que esta situación persista, y una temporada de invierno severa podría aumentar aún más los precios. Los precios de los contratos fijos de gas han alcanzado niveles récord, y la ACM recomienda a los consumidores revisar sus contratos energéticos antes de que comience la temporada de calefacción.