El autor Anton Leopold Krogh argumenta en su primera columna para Altinget que la derecha política danesa nunca ha logrado dirigir la política de valores hacia un rumbo más conservador. Esto, según Krogh, se debe principalmente al hecho de que la izquierda política ocupa posiciones clave dentro de la infraestructura social danesa. La mera discusión de ideas no es suficiente para influir en la dirección del debate público; es necesario controlar las instituciones que moldean la opinión pública y establecen las normas sociales. Krogh implica que la derecha debe esforzarse por obtener influencia en estas instituciones para poder impulsar sus valores y perspectivas de manera efectiva. La situación actual impide que la derecha traduzca sus ideales en políticas concretas. En resumen, el control institucional es clave para el éxito de cualquier proyecto político en Dinamarca.