Según cifras de Fedearroz, el consumo nacional de arroz blanco en Colombia en 2025 alcanzó los 2,21 millones de toneladas. Sin embargo, una proporción significativa de este volumen proviene de fuentes ilegales. Se estima que 305.000 toneladas de arroz ingresaron al país de manera ilícita, lo que representa un 11,83% del consumo total. Esta situación genera preocupación en el sector arrocero colombiano, ya que afecta directamente a los productores locales y distorsiona el mercado. Fedearroz ha advertido sobre la necesidad de fortalecer los controles fronterizos y combatir el contrabando para proteger la producción nacional. El ingreso ilegal de arroz socava la sostenibilidad de la industria arrocera en Colombia y pone en riesgo el empleo rural. Se requieren medidas urgentes para frenar esta tendencia y garantizar un mercado justo para los agricultores.