Un tribunal sudafricano ha condenado a dos traficantes de cuernos de rinoceronte en un caso considerado el más grande a nivel mundial. Dawie Groenewald, señalado como el cerebro de la operación, recibió una multa de 2 millones de rands o una pena de prisión de cuatro años, casi 16 años después de su arresto. Tielman Erasmus también fue sentenciado por su participación en la red. Los cargos contra ambos implicaban más de 1,700 delitos, incluyendo caza ilegal, deshornado de rinocerontes, extorsión y lavado de dinero. La sentencia pone fin a una batalla legal que se prolongó por casi dos décadas. Las autoridades sudafricanas consideran este caso un golpe significativo contra el tráfico ilegal de vida silvestre. Se espera que esta condena disuada futuras actividades criminales relacionadas con el comercio de cuernos de rinoceronte.
