La sequía y los bajos niveles del río Rin amenazan con paralizar el transporte fluvial en uno de sus tramos más importantes esta semana. La situación ha obligado a relajar restricciones al tráfico de camiones en varios estados alemanes, anticipando posibles interrupciones en la cadena de suministro. El nivel de agua ha descendido a un punto crítico, dificultando el paso de las embarcaciones con carga. Expertos prevén que la situación podría empeorar si no se producen lluvias significativas en las próximas semanas. Esta interrupción afectaría el transporte de mercancías esenciales, incluyendo carbón y otros productos industriales. Las autoridades están monitoreando de cerca la situación para mitigar el impacto económico y logístico.