El árbitro esloveno Slavko Vinčić, recientemente retirado, estuvo envuelto en un escándalo de prostitución y drogas en 2020. Fue detenido en Bosnia en relación con esta causa, desatando una gran polémica. Aunque fue liberado posteriormente, Vinčić fue completamente exonerado de los cargos presentados en su contra. La noticia surge justo después de que se anunciara su designación para dirigir la final del Mundial de 2026. Su repentina renuncia alimenta especulaciones sobre la presión ejercida por el caso y su posible impacto en su carrera. Este retiro marca el fin de una carrera arbitral marcada ahora por la controversia y las acusaciones.