El enfoque propuesto por el médico Aaron Antonovsky plantea un desafío a la medicina tradicional. En lugar de centrarse únicamente en la patología, esta perspectiva investiga los mecanismos que permiten mantener el bienestar. El estudio se enfoca específicamente en personas que conservan su salud a pesar de enfrentar adversidades extremas. De este modo, la salutogénesis amplía la mirada médica hacia los factores protectores del organismo. El objetivo es comprender cómo se generan los recursos internos para resistir el estrés y la enfermedad. Este cambio de paradigma busca desplazar el foco desde la cura hacia la promoción de la salud. En definitiva, se trata de un análisis sobre la capacidad de resiliencia humana desde una óptica clínica.
