Una periodista escocesa, Casey Hinz, se vio obligada a pedir disculpas a la audiencia mientras realizaba una conexión en vivo cerca de aficionados escoceses ebrios. Durante la transmisión, la reportera fue objeto de insultos y comentarios ofensivos proferidos por los seguidores. El incidente ocurrió mientras cubría un evento, aunque no se especificó cuál. La situación obligó a Hinz a interrumpir su informe y expresar sus disculpas por el lenguaje inapropiado escuchado por los espectadores. El video del incidente ha circulado ampliamente en redes sociales, generando debate sobre el comportamiento de los aficionados y la seguridad de los periodistas en eventos públicos. La cadena televisiva no ha emitido aún un comunicado oficial al respecto.