El historiador Roger Chartier ha lamentado el fallecimiento de Carlo Ginzburg, a quien describe como un erudito excepcional, un historiador sobresaliente y un ciudadano comprometido. Ginzburg, reconocido por su trabajo en la historia cultural y la microhistoria, desafió las corrientes escépticas del posmodernismo. Su enfoque se caracterizó por un análisis riguroso y creativo de la complejidad histórica, destacando la importancia de lo particular y lo individual. Chartier enfatizó la influencia duradera de Ginzburg en el campo de la historiografía. El legado del pensador italiano reside en su capacidad para cuestionar paradigmas establecidos y reivindicar la singularidad en la interpretación del pasado. Su trabajo ha dejado una marca indeleble en la comprensión de la historia.