Rennes, Francia, batió su récord histórico de temperatura el lunes 22 de junio, alcanzando los 40,6°C. Esta ola de calor está afectando especialmente a las personas mayores, tanto en sus hogares como en residencias de ancianos. Los profesionales del cuidado de personas mayores y los funcionarios electos expresan su preocupación por el impacto de las altas temperaturas en la salud de este grupo vulnerable. Los ancianos reportan un sufrimiento exacerbado debido al calor, indicando que sus cuerpos envejecidos son más susceptibles a sus efectos. La situación ha generado inquietud sobre la capacidad de afrontar las consecuencias de esta y futuras olas de calor. Se espera que las autoridades tomen medidas para proteger a la población mayor.