Arqueólogos han descubierto una villa romana excepcionalmente bien conservada en las afueras de Roma, en la zona de Castel di Guido. La villa presenta mosaicos coloridos, paredes pintadas y habitaciones que permanecen casi intactas tras siglos bajo tierra. Los investigadores sugieren que este hallazgo forma parte de un complejo imperial de época romana, hasta ahora desconocido. El descubrimiento se produjo durante trabajos arqueológicos en una finca agrícola. La estructura revela detalles valiosos sobre la vida y el arte de la época romana. Se espera que futuras excavaciones arrojen más luz sobre la extensión y la función de este importante sitio arqueológico. El estado de conservación de la villa ofrece una oportunidad única para estudiar la arquitectura y la decoración romanas.
