El organizador del Reggaeton Beach Festival ha sido multado con 320.000 euros por las autoridades competentes. La sanción se debe a la imposición de gastos de gestión adicionales a los asistentes, así como a la prohibición de introducir comida y bebida desde el exterior. Además, se detectó que los asistentes debían pagar una tarifa para volver a entrar al recinto del festival. Un punto clave de la multa reside en la falta de reembolso del saldo restante en las pulseras ‘cashless’ utilizadas dentro del evento. Estas prácticas se consideran abusivas y vulneran los derechos del consumidor. La administración busca proteger a los asistentes de festivales de estas prácticas comerciales desleales.