La petrolera rusa Tatneft ha implementado restricciones en la venta de combustible en todas sus estaciones de servicio a nivel nacional. Esta medida se produce tras los ataques con drones ucranianos contra una refinería en Tatarstán el 12 de junio. Los ataques provocaron daños en la infraestructura y obligaron a reducir la capacidad de procesamiento de la refinería. La limitación en la venta busca mitigar el impacto de la reducción en la producción y asegurar el suministro en algunas regiones. Aunque no se especificó la cantidad del límite, la medida indica una respuesta directa a la vulnerabilidad de la infraestructura energética rusa. La situación plantea interrogantes sobre la estabilidad del suministro de combustible en Rusia a mediano plazo.