Durante los minutos finales del partido de la Copa Mundial entre Estados Unidos y Australia, el árbitro Felix Zwayer sufrió una repentina crisis de calambres. El colegiado se desplomó al suelo visiblemente afectado por el dolor, interrumpiendo momentáneamente el juego. La situación generó preocupación entre jugadores y aficionados presentes en el estadio. Aunque no se ha especificado la gravedad de la dolencia, Zwayer recibió atención médica inmediata en el campo. El partido se reanudó tras la asistencia al árbitro y la evaluación de su estado. El incidente añade un elemento inesperado a un encuentro ya de por sí disputado en el torneo mundialista.
