La presidenta del Consejo de Rectores, Miglena Temelkova, ha denunciado una campaña de desprestigio contra las universidades búlgaras y sus líderes. Según Temelkova, quince rectores han sido acusados de estar alineados con el presidente Radev, lo que ha generado un clima de hostilidad. Afirma que varios diputados han expresado temor a comunicarse con los rectores, sugiriendo una prohibición tácita de interacción. Temelkova insiste en su neutralidad política y en la falta de sesgos partidistas en su labor. La académica advierte que la desestabilización de la comunidad universitaria no beneficiará a nadie. La situación plantea interrogantes sobre la autonomía de las instituciones educativas en Bulgaria y la influencia política en el ámbito académico.